El drástico cambio de temperatura de esta semana ha afectado tanto a jardineros como a plantas. Los días calurosos y ventosos extraen la humedad de las hojas más rápido de lo que las raíces pueden reponerla, e incluso las plantas bien regadas pueden marchitarse, rizarse o estancarse.
Reconocer a tiempo los signos de estrés por calor y responder con rapidez permite que los jardines prosperen durante los periodos más duros del verano.
Signos de estrés por calor
- Marchitez de la hoja: El típico marchitamiento, incluso cuando la tierra está húmeda.
- Enrollamiento de la hoja: Los tomates, los pimientos y las plantas anuales pliegan sus hojas hacia adentro para conservar la humedad.
- Quemar o dorar: Bordes marrones o zonas decoloradas por el sol intenso y el viento cálido.
- Caída de flores: Los tomates, los pimientos y los pepinos pierden sus flores a una temperatura aproximada de 90 °F (32 °C).
- Crecimiento estancado: Las plantas hacen una pausa para conservar energía; la fructificación se ralentiza.
Riega con prudencia en el momento adecuado
- Riego a primera hora de la mañana: De 5 a 9 de la mañana es el momento ideal para la hidratación y el secado rápido.
- Riego profundo y poco frecuente: Riegos prolongados en la zona radicular; las mangueras de remojo son mejores que los aspersores cuando hay viento.
- Evite los “sorbos”: El riego superficial provoca raíces débiles.
- Revisa la tierra, no las hojas: El calor por sí solo puede provocar marchitamiento incluso cuando la humedad es adecuada.
- Riego vespertino: Es seguro en días calurosos y ventosos; el follaje se seca rápidamente.
Proteja las plantas anuales, perennes y las hortalizas.
- Sombra temporal: Sillas de jardín, sábanas viejas o una tela de sombra del 30-40% durante las horas de más calor.
- Cortavientos: Traslade los contenedores a lugares protegidos; utilice vallas o enrejados para bloquear los vientos cálidos del suroeste.
- Mantenimiento del mantillo: Una nueva capa de 1 a 2 cm de tierra fresca mantiene el suelo fresco y reduce la evaporación.
- Rescate de contenedores: Traslada las macetas a un lugar con sol por la mañana y sombra por la tarde, o utiliza macetas dobles para aislar las raíces.
- Estrategia de recorte: Recorte ligeramente las plantas anuales secas para estimular el crecimiento de nuevas hojas una vez que las temperaturas se moderen.
Anuales y perennes
- Plantas perennes: El mantillo y el riego matutino ayudan; vigile de cerca a las plantas que prefieren la sombra.
- Anuales: La sombra por la tarde y un riego abundante las revitalizan.
- Contenedores: Regar a diario durante las olas de calor; a veces dos veces al día.
Vegetales
- Tomates El rizado de las hojas es un mecanismo de protección; la caída de las flores es normal.
- Chiles: Cubra con abundante mantillo; evite el riego por aspersión.
- Pepinos y calabazas: Se quema con facilidad; riegue a nivel del suelo.
- Frijoles: Las judías trepadoras toleran mejor el calor; mantenga la tierra uniformemente húmeda.
- Lechuga y verduras de hoja verde: Protéjase del sol inmediatamente; coseche pronto.
Cuando las temperaturas se disparan y las plantas sufren, recuerda:
- Riega pronto y en profundidad.
- Agregue o renueve el mantillo.
- Proteja las plantas vulnerables del sol durante las horas de mayor calor.
- Es probable que se produzca la caída de las flores en los tomates y los pimientos.
- ¡Que no cunda el pánico! La mayoría de las plantas se recuperan una vez que bajan las temperaturas.
¡No te olvides de ti mismo! Hidrátate con frecuencia y, si es posible, trabaja en el jardín antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde, cuando los rayos UV y el calor y la humedad excesivos son menores.
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